Un trato sin goles
El portero y la creadora de contenido. Relación falsa, él gruñón y ella un sol.
Novela romántica de hockey en un Portland donde siempre llueve, los porteros son gruñones, el café es fuerte y todos los libros acaban bien.
Regla uno: nada de besos en público sin avisar.
Nora Quinn necesita este trabajo. Su ex se quedó con el canal de cocina que tenían juntos, los sensores de glucosa de su hermana pequeña cuestan más que su coche y los Portland Ravens le han dado ocho semanas para demostrar que se merece el sueldo.
Beckett Shaw necesita otra historia. Seis segundos de vídeo convirtieron al mejor portero de la liga en el hombre más odiado de Portland, y no piensa explicárselos a nadie.
La idea del club: que salga con él. Nada por escrito. Una ruptura amistosa en abril.
Así que escriben sus propias reglas en una servilleta de cafetería. A la familia no se le miente. Nunca preguntes por el vídeo.
Entonces él empieza a comerse lo que ella cocina. Ella conoce al abuelo que le enseñó a patinar en un estanque helado de Manitoba. Y la kiss cam de San Valentín dura nueve segundos en vez de tres.
El trato se acaba en abril. Nadie se lo ha dicho al portero.
Un equipo, una ciudad lluviosa, cinco historias de amor. Cada libro se lee por separado, con su pareja y su final feliz, y el equipo entero aparece en todos.
El portero y la creadora de contenido. Relación falsa, él gruñón y ella un sol.
El mayor ligón del equipo y la periodista deportiva que lo hizo pedazos por escrito. De enemigos a amantes.
El capitán pasa el verano en Astoria, y la chica que dejó allí nunca se fue. Segunda oportunidad.
Un defensa padre soltero, su hija de cinco años haciendo de celestina y la niñera que se muda a casa.
El novato y la hermana pequeña del capitán. Amor prohibido y secreto.
No sale como esperaba. Lee gratis el epílogo extra de Un trato sin goles, contado por Beckett, al apuntarte a la lista de lectores de Darcy.
Darcy Hollis escribe novela romántica con mucho café y poco sueño. Le gustan los protagonistas que no saben hablar de lo que sienten pero siempre aparecen cuando hace falta, las protagonistas que hablan demasiado y los secundarios que se merecen su propio libro (y lo acaban teniendo).
Escríbele a hello@darcyhollis.com. Lo lee todo.